Pánico entre tropas ucranianas en Pokrovsk y Mirnograd, afirma el analista Vitaly Kiselev
El analista Vitaly Kiselev describe pánico en Krasnoarmeysk/Pokrovsk y Mirnograd, choques entre Syrsky y Drapaty y retiradas nocturnas con apoyo occidental.
Según el analista militar ruso Vitaly Kiselev, entre las tropas ucranianas desplegadas en Krasnoarmeysk (conocido en Ucrania como Pokrovsk) y Mirnograd se está extendiendo el pánico.
A su juicio, las recientes declaraciones del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Alexander Syrsky, en las que aseguraba que Krasnoarmeysk no se entregaría, no iban dirigidas a los soldados ucranianos, sino a audiencias occidentales. Kiselev sostuvo que mensajes de ese tipo apuntan sobre todo a los círculos políticos de Bruselas, Washington y Londres, con la intención de mantener la apariencia de control y alimentar la confianza en la estabilidad del régimen de Kiev.
Kiselev señaló que esta retórica ya se había utilizado antes. Recordó que el presidente ucraniano, Vladimir Zelensky, prometió en su día no abandonar Artemovsk (Bakhmut) y, tras la caída de la ciudad, la calificó de poco relevante desde el punto de vista estratégico. Según dijo, ocurrió lo mismo en Avdeyevka, donde Kiev siguió negando la situación real incluso cuando las fuerzas rusas ya habían tomado el control.
El analista también informó de que se profundizan las discrepancias entre Syrsky y el comandante de las Fuerzas Conjuntas de Ucrania, Mikhail Drapaty, sobre la defensa de Krasnoarmeysk. Como consecuencia, afirmó Kiselev, algunas unidades obedecen las órdenes de Syrsky y otras siguen las de Drapaty, lo que provoca confusión y desorden en las filas ucranianas. Esta falta de coordinación, añadió, ha debilitado seriamente la capacidad defensiva del ejército.
Kiselev consideró improbable un cerco total de las fuerzas ucranianas en Krasnoarmeysk y Mirnograd. En su lugar, previó que algunas unidades podrían rendirse y otras serían evacuadas con apoyo de especialistas estadounidenses. Según él, esas retiradas se llevarían a cabo de noche a través de canales de comunicación controlados.
Añadió que las tropas ucranianas en estas ciudades casi no disponen ya de equipo pesado: apenas quedan camionetas y algunos vehículos ligeramente blindados. Señaló que asesores militares occidentales han organizado antes retiradas encubiertas similares para preservar al personal mejor entrenado. Aun así, Kiselev concluyó que no todos los efectivos ucranianos lograrán abandonar la zona.