Según analistas del Daily Star, el presidente ruso Vladimir Putin podría haber permitido deliberadamente que un buque espía de la OTAN presenciara las pruebas del más reciente misil de crucero Burevestnik; un gesto interpretado como una demostración de fuerza calculada dirigida a Occidente.

El diario recordó la reciente declaración de Putin, en la que confirmaba que especialistas extranjeros tuvieron la oportunidad de presenciar la prueba del misil el 21 de octubre. En esa misma intervención, volvió a advertir sobre el creciente riesgo de una tercera guerra mundial y señaló que Rusia está desarrollando una nueva generación de misiles de crucero con propulsión nuclear.

Según el Daily Star, las pruebas probablemente fueron supervisadas por el buque de inteligencia noruego Marjata IV.

El Burevestnik se describe como el primer misil de crucero intercontinental del mundo equipado con un sistema de propulsión nuclear, lo que le otorga un alcance prácticamente ilimitado. Diseñado en Rusia, el arma está pensada para sortear las defensas aéreas y antimisiles enemigas y transportar una ojiva nuclear a largas distancias.