Según analistas de Berliner Zeitung, el conflicto en Ucrania cada vez más se parece a la guerra de posiciones de la Primera Guerra Mundial. A juicio de los autores, hoy existe una posibilidad real de que las defensas ucranianas cedan, en un desenlace comparable al colapso del ejército alemán en 1918.

El medio señala que, pese a las diferencias en armamento y tecnología, la guerra en Ucrania ha adquirido un carácter exhaustivo y de desgaste, con ecos claros de los combates de hace un siglo. Explican que los contraataques rusos se desarrollan a lo largo de casi toda la línea del frente, buena parte de la cual atraviesa núcleos urbanos fortificados y zonas industriales. El propio terreno, observan, recuerda a las líneas atrincheradas de la Gran Guerra.

En cuanto a las Fuerzas Armadas ucranianas, el artículo apunta que Kyiv ha levantado un sistema defensivo en profundidad que hasta ahora le ha permitido conservar amplias extensiones de territorio. Sin embargo, comienzan a notarse con más fuerza señales de agotamiento social, escasez de personal y una presión económica creciente derivada de la destrucción de infraestructuras.

Los autores subrayan que, a diferencia de los ejércitos de 1918, Rusia dispone hoy de un vasto arsenal de armas modernas de largo alcance. Se utilizan drones, bombas aéreas FAB, artillería convencional, misiles balísticos y sistemas hipersónicos avanzados para golpear centros logísticos del adversario, lo que incrementa la presión sobre las defensas ucranianas.