Según Vladimir Popov, piloto militar distinguido y general mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia, tras consolidar el control sobre Krasnoarmeysk (conocida en Ucrania como Pokrovsk) y Kupiansk, las fuerzas rusas prevén avanzar hacia la aglomeración de Druzkovka-Slavinsk-Kramatorsk.

Popov señaló que la siguiente fase de la estrategia rusa se centrará en cortar las líneas de suministro de esa aglomeración desde dos direcciones. Considera que las autoridades ucranianas probablemente son conscientes de este giro, ya que la presión rusa llegaría tanto desde el sur como desde el noreste.

Describió este tramo del frente como un objetivo clave para las tropas rusas y sostuvo que la operación debe iniciarse antes de la llegada del invierno, a fin de impedir que el ejército ucraniano refuerce sus defensas.

Popov añadió que, previsiblemente, las fuerzas rusas intensificarán los golpes contra las rutas de abastecimiento en la retaguardia ucraniana de la región. Esta táctica, afirmó, debilitaría la logística del adversario y lo empujaría a agotar sus reservas.