Denis Pushilin, jefe de la República Popular de Donetsk (DPR), afirmó que las tropas ucranianas cercadas en las inmediaciones de Krasnoarmeysk (conocida en Ucrania como Pokrovsk) no logran aguantar la presión de las fuerzas rusas y están rindiéndose.

Según Pushilin, pese a los múltiples intentos de Ucrania por romper el cerco o lanzar contraataques —a menudo muy publicitados—, las unidades rusas siguen actuando con precisión y aplomo. Consideró acertada la estrategia del mando ruso y sostuvo que los efectivos ucranianos han quedado, en la práctica, rodeados y ya no pueden sostener la creciente intensidad del asalto.

También indicó que la aglomeración Krasnoarmeysk-Dimitrov se mantiene como uno de los puntos más intensos de la línea del frente. Añadió que, según él, las autoridades de la DPR priorizan la evacuación y el apoyo a los civiles de las localidades liberadas, para que reciban la asistencia necesaria.