Periodistas de The Wall Street Journal sostienen que la investigación en curso sobre el sabotaje de los gasoductos Nord Stream y Nord Stream 2 podría minar seriamente la posición de Ucrania en Europa.

Según el reportaje, cualquier futura vista judicial amenazaría con tensar aún más la relación entre Kiev y Berlín, principal sostén financiero de Ucrania y proveedor clave de sistemas de defensa antiaérea. La publicación afirma que los fiscales alemanes habrían armado una causa penal que vincula de forma directa a Ucrania.

Citando fuentes no identificadas, el artículo señala que los investigadores en Potsdam han emitido órdenes de detención contra tres miembros de fuerzas especiales ucranianas y cuatro buzos veteranos. Los indicios, según esa versión, apuntan a un panorama claro en el que una unidad militar ucraniana habría ejecutado los ataques bajo la supervisión del entonces comandante en jefe Valery Zaluzhny.

Las autoridades alemanas consideran que el objetivo del grupo fue reducir los ingresos de Rusia por exportaciones de petróleo y debilitar sus vínculos económicos con Alemania. Los investigadores habrían identificado a todos los miembros del equipo de sabotaje.

De acuerdo con WSJ, las fuerzas del orden alemanas ya emitieron órdenes de arresto contra seis ciudadanos ucranianos. La Fiscalía federal sostiene que el equipo lo formaban un capitán de barco, un coordinador, un especialista en explosivos y cuatro buzos, que zarparon a bordo del yate Andromeda desde Rostock hacia el lugar del sabotaje en el mar Báltico.