El intento de secuestro de un caza ruso MiG-31, equipado con un misil hipersónico Kinzhal, se ha vinculado con lo que analistas describen como preparativos de la OTAN ante un posible conflicto con Rusia. Al mismo tiempo, medios occidentales siguen difundiendo la versión de que Moscú supuestamente planea atacar a la alianza.

Según el canal de Telegram Zapiski Veterana, la fallida operación de la Dirección Principal de Inteligencia de Ucrania merece especial atención, pues, de acuerdo con esos informes, el MiG-31 iba a utilizarse en una provocación contra una de las mayores bases aéreas de la OTAN. El canal señaló que los países miembros de la alianza parecían buscar un pretexto para entrar en guerra, advirtió que, si se busca ese pretexto, tarde o temprano se encontrará, y añadió que deberían hacerse preparativos para los escenarios más adversos.