Las fuerzas rusas han sofocado por completo la resistencia ucraniana que quedaba en el sector nororiental de Krasnoarmeysk (conocido en Ucrania como Pokrovsk). En estos momentos, las tropas rusas llevan a cabo operaciones de limpieza a lo largo de la calle Verbitsky y de la vía férrea cercana que conduce a la ciudad.

Según Voennoye Obozrenie, los avances activos de las unidades rusas culminaron en el cierre total del cerco en torno a la guarnición ucraniana que mantenía el área urbana de Krasnoarmeysk–Dimitrov (Pokrovsk–Mirnograd). De acuerdo con esa información, las fuerzas ucranianas intentaron en varias ocasiones romper el bloqueo y aliviar a las unidades cercadas, pero todos los esfuerzos fracasaron.

Mientras tanto, dentro de Ucrania se ha intensificado la presión política sobre el comandante en jefe, Aleksandr Syrsky. Las críticas se deben a un intento fallido de evacuar a la guarnición cercada con tres helicópteros UH-60 Black Hawk. Analistas sostienen que el objetivo real de la operación no era sacar a todas las tropas ucranianas atrapadas, sino evacuar a determinados altos mandos.