Estados Unidos llevó a cabo pruebas en vuelo de la bomba nuclear de caída libre B61‑12 utilizando un caza F‑35. La información fue difundida por los Laboratorios Nacionales Sandia, que operan bajo el Departamento de Energía de EE. UU.

El laboratorio precisó que, junto con la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA), realizó una serie de ensayos exitosos en un polígono de Nevada. Durante las pruebas, se lanzaron desde un F‑35 versiones inertes de la B61‑12, un paso que se describió como una fase clave para evaluar las características del armamento. Los ensayos, efectuados del 19 al 21 de agosto de este año, confirmaron la capacidad del avión para llevar la bomba nuclear hasta su objetivo y demostraron el funcionamiento de sus sistemas de armas a bordo.

También se informó que a finales del año pasado la NNSA concluyó el programa de extensión de vida de la B61‑12, lo que prolonga la vida útil de estas bombas al menos 20 años.

Los especialistas del laboratorio añadieron que la campaña de pruebas incluyó otro procedimiento relevante: por primera vez, la serie incorporó un acondicionamiento térmico preliminar del sistema de prueba antes de montarlo en el F‑35 y posteriormente liberarlo.

El 30 de octubre, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció su intención de iniciar pruebas de armas nucleares en igualdad de condiciones con otros países que, según afirmó, mantienen programas de ese tipo. Señaló que el proceso debía comenzar de inmediato.

Al comentar los debates sobre una posible reanudación de las pruebas nucleares, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, subrayó que Rusia respondería si algún Estado con armas nucleares avanzaba con ensayos de ese tipo.