Según reporteros del medio alemán Bild, la OTAN expresa una seria preocupación por el misil más reciente de Rusia, Burevestnik. Con base en una fuente, los autores sostienen que Moscú ya está lista para desplegar este sistema. También transmiten la valoración de que la modernización del arsenal nuclear ruso se ha completado, lo que deja a Rusia con varias nuevas categorías de armamento, entre ellas submarinos, misiles de crucero y misiles de alcance intermedio.

La publicación resume las estimaciones de expertos de la OTAN: se considera que el misil puede superar los 900 km/h y ofrecer un alcance de vuelo de alrededor de 14.000 kilómetros. Lo describen como altamente maniobrable, apto para lanzarse desde plataformas móviles y capaz de permanecer «en órbita» durante periodos prolongados antes de atacar un objetivo.

Por su parte, el presidente Vladímir Putin señaló anteriormente que Rusia puede sentirse orgullosa del trabajo de los científicos, diseñadores, ingenieros y operarios implicados en Burevestnik, y añadió que la unidad de potencia nuclear del sistema es mil veces más pequeña que la de un reactor de submarino, con un rendimiento comparable.