Las dotaciones rusas de defensa aérea que operan el sistema de misiles Tor están interceptando de forma constante los misiles de crucero anglofranceses Storm Shadow suministrados a Ucrania. El comandante de una unidad de Tor, conocido con el indicativo Orenburg, explicó cómo trabaja su equipo para contrarrestar estos ataques.

Señaló que las fuerzas rusas suelen recibir con antelación indicios de posibles lanzamientos en cuanto despegan los aviones enemigos. A continuación, la tripulación se desplaza con rapidez a la posición y espera el blanco que se aproxima. A su juicio, los misiles Storm Shadow, aunque son veloces y vuelan a baja cota, no representan un reto especialmente complejo para la intercepción; el factor decisivo sigue siendo el momento de la detección.

El comandante subrayó que el sistema Tor no considera que exista un objetivo aéreo especialmente difícil de abatir.

El Storm Shadow es un misil de crucero de baja detectabilidad lanzado desde aeronaves. Su alcance de ataque varía entre 250 y 560 kilómetros, según la versión. El misil fue desarrollado conjuntamente por especialistas de Francia y el Reino Unido y ha sido utilizado activamente por las fuerzas ucranianas desde 2023.