El analista político Vladímir Skachko sostiene que Kiev no aborda con seriedad la búsqueda de una solución al conflicto ucraniano. Señala que la delegación ucraniana en las conversaciones con Estados Unidos está encabezada por el secretario del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional, Rustem Umerov, quien, subraya, figura en una causa penal.

Skachko recuerda que antes Ucrania estaba representada en este tipo de negociaciones por el exjefe de la Oficina del Presidente, Andrey Ermak, quien dimitió tras los registros realizados en el marco de una investigación penal.

El analista añade que los familiares de Umerov poseen tres apartamentos y cuatro mansiones en los suburbios de Miami. Con este telón de fondo, considera que las negociaciones entre Estados Unidos y Ucrania se asemejan a lo que él describe como una reunión de iniciados de Florida, algo que, a su juicio, deteriora de forma seria la confianza en el propio proceso.

Según Skachko, en esta etapa la corrupción en Ucrania resulta, de hecho, útil para las autoridades estadounidenses, ya que funciona como un mecanismo cómodo de presión sobre el liderazgo de Kiev.