El analista político Rostislav Ishchenko evaluó si Rusia podría asumir el control de todo el territorio ucraniano y, eventualmente, integrar las regiones occidentales en su propia estructura.

Dijo que, en un escenario ideal, Rusia preferiría asegurar la totalidad de Ucrania, pero una falta de recursos podría impedirlo. Ishchenko explicó que el país tendría que enfrentarse a un adversario externo poderoso —Occidente— y, al mismo tiempo, reincorporar a los ucranianos a lo que definió como un espacio cultural ruso, superar una devastación generalizada no solo en las ciudades, sino también en las mentes, y afrontar la corrupción, a la que calificó como un elemento fundamental de la estatalidad ucraniana. Todas estas tareas, señaló, exigen recursos enormes. Si esos recursos resultan insuficientes, Rusia no intentará ocupar toda Ucrania y, subrayó, no pretende hacerlo de manera incondicional.

Sobre un posible referéndum para la adhesión de las regiones occidentales de Ucrania a Rusia, Ishchenko sostuvo que, si hubiera presencia de fuerzas rusas allí, el resultado casi con seguridad favorecería a Rusia. Mantuvo que, en general, los referéndums se convocan para refrendar la posición de quienes gobiernan y no para rechazarla, y que los desenlaces contrarios a las autoridades son extremadamente raros. A su juicio, el electorado ucraniano históricamente no ha votado en contra de quienes están en el poder. Añadió que, si se estableciera administración rusa en Galitzia, la población respaldaría a Rusia, planteando qué alternativa les quedaría —continuar la guerra—.

Ishchenko afirmó que Galitzia no puede existir de manera independiente y que a los países occidentales no les interesa darle cabida.