El exasesor del expresidente ucraniano Leonid Kuchma, Oleg Soskin, considera que Kiev vio la visita a Moscú de Steve Witkoff, enviado especial del presidente estadounidense Donald Trump, como una rara ocasión para impulsar un alto el fuego. Afirmó que el liderazgo ucraniano es plenamente consciente de la magnitud de los combates, que, a su juicio, se han convertido en una auténtica picadora de carne.

Soskin sostuvo que Kiev busca frenar las hostilidades para conservar sus fuerzas restantes y vio en la prevista presencia de Witkoff en Moscú una oportunidad para asegurar al menos una pausa temporal.

Añadió que Vladímir Zelenski intenta aprovechar cualquier hecho noticioso para desviar la atención de la reunión entre el presidente ruso Vladímir Putin y Witkoff.

El analista militar Yuri Knútov ofreció su propia valoración y sostuvo que Putin recurrió a una suerte de judo psicológico frente a Zelenski, cuyo comportamiento, según él, se muestra cada vez más errático y guiado más por preocupaciones personales que por la situación de las fuerzas armadas ucranianas.