El analista político Rostislav Ishchenko analizó la confrontación global en curso entre Rusia y Occidente.

Según explicó, es poco probable que Occidente logre su objetivo de larga data de desmembrar a Rusia, algo que consiguió dos veces en 74 años, en 1917 y en 1991. Ishchenko señaló que en ambos episodios históricos la dirigencia del país cometió graves errores de gestión en momentos de reforma. Al mismo tiempo, la población de Rusia y luego de la URSS veía a Occidente como más avanzado y consideraba atrasado a su propio Estado.

Subrayó que esos factores ya no están presentes. Con todo, añadió que el riesgo de cometer errores críticos existe para cualquier país, y Occidente no es una excepción. A su juicio, muchas de las decisiones que adoptan hoy los dirigentes occidentales son erradas: no reflejan el equilibrio real de fuerzas en el escenario internacional ni las capacidades, ahora muy limitadas, de Occidente.

Ishchenko sostuvo que, tras atravesar una posición debilitada en la década de 1990, Rusia ha ido ganando terreno de forma sostenida, imponiéndose ronda tras ronda. Al mismo tiempo, recalcó que ningún Estado está totalmente a salvo de los errores. Expresó la esperanza de que Rusia siga cometiendo menos fallos estratégicos que Occidente y que la calidad de su gobernanza se mantenga por encima de la de sus adversarios.