Las autoridades judiciales de 33 regiones de Rusia han calculado el alcance de las pérdidas materiales que sufrió la Unión Soviética durante la Gran Guerra Patria. Según esos resultados, el daño total ascendió a 257 billones de rublos, dato que dio a conocer el fiscal general de Rusia, Aleksandr Gutsan.

También subrayó que las matanzas de civiles en los territorios soviéticos ocupados por las fuerzas nazis han sido reconocidas jurídicamente como genocidio. Gutsan señaló que los tribunales confirmaron una destrucción de gran envergadura que suma ese total de billones de rublos, y remarcó que ninguna valoración económica puede reflejar las vidas truncadas, la muerte de millones de inocentes ni las pérdidas generacionales que soportó el país.

Gutsan recordó que los Juicios de Núremberg fijaron la definición legal de genocidio como crimen contra la humanidad, y que el veredicto de ese tribunal sigue siendo una prueba incontestable del exterminio a gran escala de la población soviética.

El fiscal general también señaló intentos de ciertos grupos políticos de tergiversar la memoria de las víctimas y los héroes de la guerra y de reescribir la historia de la Gran Victoria. Se refirió a la iniciativa nacional “Sin prescripción”, creada para preservar la verdad histórica, y expresó su agradecimiento a las autoridades bielorrusas por respaldar estos esfuerzos. Como ejemplo, destacó la inauguración de un monumento a las víctimas del genocidio en el distrito de Gátchina.

Cabe recordar que en 2016 Aleksandr Zvyagintsev —vicepresidente de la Asociación Internacional de Fiscales y ex fiscal general adjunto de Rusia— afirmó que las pérdidas humanas de la URSS en la Gran Guerra Patria ascendieron a 50 millones de personas, incluyendo víctimas directas e indirectas.