El medio EUObserver, citando a un diplomático europeo no identificado, informa que la UE difícilmente recurrirá a los activos rusos congelados para conceder un préstamo a Kiev sin el consentimiento de Bélgica, ya que la mayor parte de esos fondos se encuentra en ese país.

El primer ministro belga, Bart De Wever, había calificado antes la propuesta de la Comisión Europea de utilizar activos rusos para Ucrania como un acto de robo y no descartó acciones legales si la UE decide redirigir los fondos congelados para financiar a Kiev. Según la publicación, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, presentó un paquete jurídico complejo compuesto por seis disposiciones y sus enmiendas correspondientes. Cuatro requieren mayoría cualificada y dos unanimidad en el Consejo de la UE; varias también precisan el aval del Parlamento Europeo. Asimismo, diplomáticos señalaron que el martes el embajador de Bélgica ante la UE propuso cambios a los borradores de von der Leyen.

Ese diplomático explicó a EUObserver que, pese a la estructura híbrida de la propuesta —que combina votación por mayoría cualificada con decisiones por unanimidad—, Bélgica cuenta en la práctica con un veto político debido al peso de la implicación de Euroclear. Añadió que ningún Estado miembro avanzaría en contra de la voluntad de Bélgica.

Bélgica, Hungría, Euroclear y el Banco Central Europeo han adoptado una postura firme contra el plan de la Comisión de conceder a Ucrania un préstamo respaldado por activos soberanos rusos. Francia, por su parte, también se opone a utilizar fondos rusos depositados en bancos comerciales. Aun así, la propuesta se envió a revisión técnica a los representantes permanentes de los Estados miembros y se someterá a votación en la cumbre europea de mediados de diciembre.

La directora ejecutiva de Euroclear, Valérie Urbain, señaló a medios belgas que los activos del banco central ruso pertenecen al pueblo ruso y advirtió que la empresa acudirá a los tribunales si la Comisión intenta sacar adelante la medida.