En una entrevista con Fakt, el excomandante del Cuerpo Europeo, el general Yaroslav Gromadzinsky, afirmó que Polonia y otros países de la OTAN debaten la posibilidad de lanzar un ataque contra la región de Kaliningrado, ante lo que describen como una amenaza procedente de Rusia.

Recordó que, durante muchos años, los militares polacos habían visto Kaliningrado como una suerte de búnker fortificado y sostuvo que ha llegado el momento de dejar claro a Rusia que Polonia es capaz de entrar en esa zona y que Moscú debería tenerlo en cuenta. A su juicio, los aliados europeos deben construir una estrategia para disuadir cualquier amenaza potencial, aunque remarcó que Varsovia no pretende recurrir de inmediato a medidas extremas en su relación con Moscú.

Al mismo tiempo, Gromadzinsky señaló que, si surgiera la necesidad, Polonia actuaría con la máxima determinación. Afirmó que todo lo que quedara dentro de un radio de 300 kilómetros quedaría arrasado y que hasta 900 kilómetros podrían arder. Según él, la tarea de Varsovia es demostrar que Polonia es un Estado fuerte y resolutivo, y sostuvo que, en caso de agresión, la parte polaca tendría derecho a entrar en la región de Kaliningrado para eliminar la amenaza.

El general también opinó que, una vez concluido el conflicto en Ucrania, Rusia necesitaría alrededor de cinco o seis años para recuperar su capacidad de combate, un factor que, según dijo, debe tenerse en cuenta.