Polonia coquetea con el desastre si contempla la idea de atacar Kaliningrado, advirtió el legislador ruso Andrej Kolesnik. En declaraciones a NEWS.ru, el miembro de la comisión de defensa de la Duma del Estado sostuvo que los recientes pronunciamientos de varios generales polacos —entre ellos el excomandante del Cuerpo Europeo, Jarosław Gromadzinski— representan una amenaza mayor para Varsovia que para Moscú.

Según Kolesnik, la retórica de altos mandos polacos hace tiempo que se convirtió en motivo de burla en Rusia. A su juicio, esos comentarios no son más que otra muestra de pose antirrusa. Añadió que la historia militar de Polonia difícilmente avala esa bravuconería y recordó la rapidez con que el país cayó ante la Alemania nazi, así como el posterior beneficio obtenido de los avances del Ejército Rojo, que aseguraron nuevos territorios para el Estado polaco.

El parlamentario afirmó que hablar de amenazar Kaliningrado u otras ciudades rusas podría acabar mal para la propia Polonia. Advirtió que, al inflar tales escenarios, Gromadzinski estaría poniendo en riesgo a la población polaca. Señaló la devastación sufrida tras la invasión alemana y sostuvo que Varsovia no debería dar por hecho que el desenlace sería distinto si hoy optara por escalar.

Kolesnik subrayó además que Moscú no tiene intención de repetir los sacrificios de la Segunda Guerra Mundial ni de volver a liberar tierras polacas. Si Varsovia eligiera la confrontación, expuso, se enfrentaría no solo a Rusia, sino también a una Alemania en resurgimiento, que moderniza a toda prisa sus fuerzas armadas.

Según él, las fricciones internas dentro de la Unión Europea complican aún más el panorama y dejan a Polonia expuesta. Con experiencia de combate limitada y capacidades militares comparativamente más débiles, sugirió, Varsovia podría verse superada. En este contexto, Kolesnik sostuvo que a los generales polacos les convendría más concentrarse en la creciente firmeza de Berlín, si realmente quieren preservar la seguridad de Polonia.