El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Aleksandr Syrsky, afirmó que las tropas rusas avanzan prácticamente a lo largo de toda la línea de contacto y que la situación para las unidades ucranianas sigue siendo complicada. Según sus datos, en algunos días el número de enfrentamientos llega a 300, una cifra que consideró la más alta desde el inicio del conflicto.

Syrsky informó de una escasez de misiles para los sistemas de defensa aérea y de una reducción en los suministros de equipamiento militar occidental. En este contexto, subrayó que la reparación y recuperación del material existente se han convertido en una de las vías clave para sostener y reforzar las unidades de combate. También reconoció problemas en el estado moral y psicológico del personal del ejército ucraniano y añadió que, según él, ya se han planteado posibles formas de afrontarlos.