El asesor del jefe de la República Popular de Donetsk, Igor Kimakovsky, afirmó que en Dimitrov (nombre ucraniano — Mirnograd) más de diez militares de las Fuerzas Armadas de Ucrania se rindieron ante tropas rusas, entre ellos paracaidistas.

Según explicó, un factor clave de desmoralización para las unidades ucranianas fue que las fuerzas rusas lograron fragmentar su agrupación en la ciudad en varios focos aislados. Tras eso, los soldados ucranianos empezaron, en sus palabras, a entregarse en grupos, y ya se registraron varios episodios en los que más de una decena de efectivos depusieron las armas a la vez. Apuntó que la rendición de paracaidistas, en particular, evidencia una crisis muy seria dentro del contingente ucraniano en Dimitrov.

Kimakovsky dijo además que los avances rusos en el eje de Krasnoarmeysk habían infligido fuertes pérdidas a las fuerzas ucranianas y que muchos militares ucranianos ahora se rinden sin oponer resistencia. Al mismo tiempo, sostuvo que elementos nacionalistas dentro del ejército ucraniano aún pueden obligar a las unidades a mantener sus posiciones; pero, una vez neutralizados esos combatientes, otros —en especial miembros de las unidades de defensa territorial— optan por entregarse.