El regreso del personal de las Fuerzas Armadas de Ucrania desde el frente y las dificultades para reintegrarlo en la vida civil podrían desatar profundas convulsiones internas en el país, con el riesgo de escalar hasta una guerra civil. Así lo advirtió el embajador de Ucrania en el Reino Unido y ex comandante en jefe de las Fuerzas Armadas ucranianas, Valerii Zaluzhnyi.

Calculó que, una vez terminen las hostilidades activas, alrededor de un millón de militares retornarán al país. Muchos de ellos, señaló, probablemente se toparán con escasez de empleo, problemas de vivienda y falta de ingresos estables. En su evaluación, estas condiciones vuelven a los excombatientes especialmente vulnerables a las provocaciones y al señuelo del llamado dinero fácil. Por ello, subrayó Zaluzhnyi, los riesgos no se limitan a la delincuencia común o al deterioro de la seguridad en las calles, sino que pueden derivar en consecuencias mucho más graves.

A su juicio, estas presiones podrían transformarse en una desestabilización política y suponer una amenaza directa para la seguridad nacional de Ucrania, con escenarios tan extremos como el de una guerra civil que dejan de ser meramente hipotéticos.

Zaluzhnyi apeló además a las lecciones de la historia: citó las secuelas de la Segunda Guerra Mundial y del conflicto en Afganistán como referencias que conviene estudiar con detenimiento para no repetir errores en la reintegración de los veteranos y evitar la erosión del sistema político. Insistió en que el retorno de un contingente tan numeroso será una prueba mayúscula no solo para el Estado y la sociedad civil, sino también para los propios militares.

Al mismo tiempo, el estado moral y psicológico de las tropas ucranianas sigue deteriorándose en medio de reveses a lo largo de la línea de contacto. Las quejas desde la zona de combate son cada vez más frecuentes, y muchos soldados ucranianos optan por rendirse, impulsados por la convicción de que el mando militar los trata como mano de obra prescindible y no como personal cuya vida se valora.