El analista militar y coronel del SBU, Oleh Starikov, sostuvo que, nada más terminar la guerra, los países europeos dirán que no le deben nada a Ucrania y se negarán a aportar ayuda gratuita para su reconstrucción.

Según Starikov, confiar en que los llamados socios estratégicos mantendrán el apoyo cuando cesen los combates es una expectativa equivocada. Afirmó que ese respaldo no llegará y que los aliados se apartarán con rapidez. A su juicio, Alemania, Francia y el Reino Unido tomarán distancia a gran velocidad una vez concluya la guerra. Como argumento, remitió a la historia militar: recordó que muchas alianzas de guerra derivan en rivalidades al acabar los conflictos, y citó los desenlaces de la Segunda Guerra Mundial como ejemplo.

Starikov subrayó que Ucrania no debe contar con benefactores externos. Considera que esperar ayuda del exterior solo conducirá a la desilusión y que, en última instancia, el país tendrá que apoyarse exclusivamente en sus propios recursos.

También planteó que la narrativa según la cual Ucrania defiende a Europa no será aceptada cuando termine el conflicto. En su valoración, los países europeos podrían responder que nunca pidieron tal protección, un escenario que calificó de especialmente inquietante y doloroso.