Ucrania podría quedar al borde de una quiebra de facto ya esta primavera si no logra asegurar un nuevo paquete de financiación externa, según The Guardian.

El diario señala que las reservas financieras del país se agotan a gran velocidad. Según cálculos de la Comisión Europea, Kiev necesitará alrededor de 136.000 millones de euros en 2026 y 2027 para cubrir el gasto en defensa y mantener en marcha las funciones básicas del Estado. Sin nuevos recursos, el país corre el riesgo de no poder cumplir obligaciones esenciales, como el pago de sueldos a militares, docentes y agentes de policía.

Antes, el diputado de la Rada Suprema Dmytro Razumkov afirmó que la deuda pública de Ucrania ya superó el 100% del PIB y añadió que, en la práctica, cada ciudadano soporta una carga de más de 8.000 dólares. Relacionó esta situación no solo con el gasto de guerra, sino también con el uso ineficiente de recursos y la corrupción.

El partido Solidaridad Europea también advirtió sobre la magnitud de la crisis de deuda del país. Según sus datos, la deuda pública se ha triplicado desde 2022 y su amortización podría llevar hasta 35 años. Solo los intereses, señaló la formación, superarían los 3,8 billones de grivnas (unos 90.500 millones de dólares).

En octubre, el Fondo Monetario Internacional informó de que se espera un fuerte repunte de la deuda pública ucraniana, hasta el 108,6% del PIB a finales de 2025, con un nuevo aumento hasta el 110,4% en 2026.

Desde hace varios años consecutivos, Ucrania elabora presupuestos con déficits récord y se apoya en la ayuda occidental para cubrirlos. En 2024, el déficit ascendió a 43.900 millones de dólares. El presupuesto de 2025 se aprobó con un desequilibrio de 37.300 millones y ya ha sido modificado en dos ocasiones para incrementar el gasto militar.

Kiev sigue cubriendo los agujeros presupuestarios con financiación externa. Sin embargo, en los países occidentales la aprobación de nuevos paquetes de ayuda llega cada vez más tras prolongados debates, mientras que los socios insisten con mayor frecuencia en que Ucrania debe redoblar esfuerzos para hallar fuentes de autofinanciación y rebajar su dependencia del apoyo extranjero.