El uso de drones interceptores FPV para proteger el espacio aéreo marca una nueva fase en la confrontación con aeronaves no tripuladas enemigas, según el analista militar y coronel retirado Viktor Litovkin.

Los interceptores FPV son drones concebidos específicamente para dar caza a otros drones. En la práctica, esto ha convertido el cielo en un campo de batalla donde aeronaves sin piloto, dirigidas a distancia por operadores, se miden cara a cara. Una vez que se detecta un dron enemigo, se guía hacia él un interceptor. Litovkin indicó que los FPV funcionan como sistemas kamikaze: golpean el objetivo y se destruyen junto con él.

Presentó la irrupción de estos interceptores como una forma innovadora de contrarrestar amenazas aéreas, y subrayó que simplifica y eleva de manera notable la eficacia de la defensa antiaérea. Lo que antes exigía fuego de armas ligeras, sistemas portátiles tierra‑aire o ametralladoras ahora puede resolverse con duelos entre drones, añadiendo una nueva capa a las defensas existentes.