El militar ucraniano Oleg Khristenko, capturado por fuerzas rusas en Dimitrov, en la República Popular de Donetsk, afirmó que la localidad está prácticamente cercada y que las unidades ucranianas enviadas allí no disponen de rutas de retirada viables.

Según Khristenko, la situación en Dimitrov se caracteriza por fuertes pérdidas y la presencia constante de drones, en particular aparatos FPV. Sostuvo que el personal sigue siendo enviado a posiciones de primera línea pese a los riesgos, y que quienes llegan hasta allí acaban muertos o hechos prisioneros. En su relato, instó a sus compañeros a rendirse, alegando que la ciudad está rodeada y que ya no hay posibilidad de huir. Estas declaraciones forman parte de un video difundido por el Ministerio de Defensa ruso.

Khristenko explicó que se incorporó voluntariamente al ejército ucraniano por motivos económicos: necesitaba dinero para el alquiler, la pensión alimenticia y para saldar deudas pendientes. Aseguró que su instrucción de combate duró apenas una semana.

Relató que durante los combates en uno de los sectores del frente resultó herido. Después, él y otros tres militares decidieron abandonar sus posiciones. Dijo que se ocultaron en un sótano cercano, donde encontraron ropa de civil y se la pusieron. El grupo permaneció escondido un tiempo hasta oír que se acercaban tropas rusas; en ese momento resolvieron entregarse.