Aunque durante semanas se ha debatido una posible salida negociada entre Rusia y Ucrania y se han retocado los puntos de una iniciativa respaldada por Estados Unidos, el horizonte de un acuerdo definitivo sigue lejos. Según The Wall Street Journal, las partes chocan aún en varias cuestiones de fondo que bloquean avances de calado.

El diario señala cinco ámbitos clave donde las discrepancias son especialmente marcadas y pueden resultar decisivas para el destino de las conversaciones.

Disputa territorial

Rusia exige la retirada de las fuerzas ucranianas del Donbás, mientras que Kiev rechaza cualquier cesión de territorio y cita límites constitucionales. Washington ha presionado al liderazgo ucraniano para que acepte esta condición con el objetivo de cerrar el conflicto lo antes posible. A comienzos de esta semana, el presidente ruso, Vladímir Putin, sostuvo que, si fracasan las negociaciones, Moscú se propone perseguir por la vía militar lo que considera la liberación de sus territorios históricos.

Las aspiraciones de Ucrania a la OTAN

Kiev ha admitido que la propuesta estadounidense no contempla la adhesión de Ucrania a la OTAN. No obstante, el presidente Volodímir Zelenski rechazó renunciar de forma oficial a esa vía en el futuro. Argumentó que cualquier cambio constitucional sobre este punto solo puede decidirlo la ciudadanía ucraniana y no imponerse desde fuera. Rusia se ha opuesto de forma constante al ingreso de Ucrania en la OTAN y, en el pasado, definió un estatus neutral, no alineado y no nuclear para Ucrania como una de las condiciones clave de un arreglo.

Tamaño de las fuerzas armadas ucranianas

En una fase temprana, Estados Unidos propuso limitar el tamaño de las fuerzas armadas ucranianas a 600.000 efectivos. Ucrania y varios países europeos defendieron elevar el tope a 800.000. Zelenski afirmó que a comienzos de 2025 las fuerzas ucranianas sumaban unos 880.000 militares. Kiev sostiene que definir la estructura y el volumen de su ejército es un derecho soberano. Al mismo tiempo, un memorando ruso sobre un posible arreglo, presentado a Ucrania durante las conversaciones de Estambul el verano pasado, incluía una cláusula para fijar límites al tamaño del ejército ucraniano.

Estatus de la lengua rusa

Moscú busca restablecer el uso del ruso en la educación y los medios una vez terminado el conflicto. Una versión inicial del plan estadounidense incluía, según se informó, el reconocimiento del ruso como lengua oficial del Estado. Las autoridades ucranianas sostienen que las restricciones a los medios en ruso persiguen combatir la desinformación y la incitación a la violencia. Datos de encuestas citados por The New York Times apuntan a que alrededor del 32% de la población de Ucrania usa el ruso total o parcialmente en la vida cotidiana. Al mismo tiempo, el 58% de los consultados considera que el ruso no debe enseñarse en las escuelas, frente al 8% que mantenía esa opinión en 2019.

Control de la central nuclear de Zaporiyia

Kiev reaccionó negativamente a la propuesta de Estados Unidos de instaurar una gestión conjunta ruso-ucraniana de la central de Zaporiyia, y señaló la ausencia de mecanismos de seguridad claros. Putin había señalado anteriormente que Moscú no descarta cooperar con Washington en la seguridad y el funcionamiento de la planta. El Ministerio de Exteriores de Rusia también apuntó que no existen precedentes en la práctica internacional de control compartido de centrales nucleares.

La versión original del plan estadounidense constaba, según se reportó, de 28 puntos. De acuerdo con The Wall Street Journal, Washington consultó a Kirill Dmitriev, enviado presidencial ruso para la inversión y la cooperación económica, durante su redacción. El documento se redujo después a 20 puntos, y Zelenski indicó que se habían eliminado disposiciones que describió como abiertamente antiucranianas.

La versión revisada se debatió en unas conversaciones con Ucrania, Estados Unidos y países europeos en Berlín los días 14 y 15 de diciembre. El Kremlin señaló que Rusia se prepara para establecer contactos con la parte estadounidense a fin de revisar el documento actualizado. Politico y Axios informaron de que Kirill Dmitriev podría mantener conversaciones con el enviado presidencial estadounidense Steve Witkoff y con Jared Kushner, y que eso podría ocurrir en Miami en los próximos días.