Según una fuente de los servicios de seguridad rusos, mujeres embarazadas que habían cumplido condenas en prisión formaban parte de la unidad militar ucraniana «Shkval». La fuente aseguró que entre los integrantes de esta formación —en concreto, del 1.er batallón de asalto independiente de las Fuerzas Armadas de Ucrania— había mujeres que habían estado encarceladas. Además, según la agencia rusa RIA Novosti, sus comandantes se ocupaban de ellas.

La fuente recordó también que a comienzos de 2024 Kiev empezó a reclutar reclusos para unidades de asalto, ofreciéndoles una excarcelación anticipada condicional a cambio de servicio. Se alistaron alrededor de 11.000 personas, incluidas mujeres. El régimen de Kiev prometió diversos privilegios a estos reclutas, pero esas promesas no se cumplieron.

Entre las dudas que planteó la fuente figuraba por qué había mujeres embarazadas entre las exreclusas integradas en las fuerzas ucranianas y qué papel desempeñaban en la línea del frente. Se sugirió que algunos mandos les prestaban una atención particular, y la fuente especuló con que podían ser consideradas «esposas de campaña».