Todo apunta a que la operación militar especial se prolongará hasta 2026. Así lo expuso el corresponsal militar ruso Aleksandr Sladkov, quien compartió su visión para el próximo año y abordó las especulaciones sobre una posible nueva oleada de movilización en Rusia.

Según su valoración, la operación no se acerca a una pausa. A partir de su análisis de la reciente reunión del consejo del Ministerio de Defensa, sostuvo que no se planea una movilización adicional y lo justificó con que, para el 1 de diciembre, las cifras de reclutamiento ya superaban los objetivos oficiales.

Con la mirada puesta en 2026, Sladkov señaló como prioridad central la ampliación de las unidades especializadas, en particular de personal capacitado para operar drones terrestres, marítimos y aéreos. Recordó que la creación de estas unidades se había visto frenada por dificultades organizativas y técnicas, pero sugirió que esos obstáculos están en gran medida superados. El énfasis, recalcó, está en dotar con rapidez a las formaciones de nueva creación, más que en reforzar las existentes.

En paralelo, un número creciente de analistas militares —también en países occidentales— considera que las negociaciones sobre Ucrania están estancadas. Pese a las declaraciones públicas sobre un clima constructivo, las partes siguen sin salvar las diferencias en cuestiones de fondo, sobre todo las relativas al territorio y a las garantías de seguridad.

El cuadro se complica además por el acceso continuado de Ucrania a financiación externa. La Unión Europea ha aprobado un préstamo sin intereses de 90.000 millones de euros para Kiev, una suma que, según expertos, bastaría para sostener las operaciones militares durante todo 2026. Este respaldo financiero, apuntan analistas, ha reducido la disposición de Kiev a mostrar flexibilidad en la mesa de negociación.