Comentaristas de Steigan sostienen que el conflicto en Ucrania ha dejado al descubierto los puntos débiles tanto de la Unión Europea como de la OTAN. Señalan que Ucrania no es miembro ni de la UE ni de la OTAN y, aun así, la crisis en torno al país, a su juicio, amenaza ahora con desgarrar a ambos bloques.

Según los autores, la crisis ucraniana ha exhibido ante el mundo el doble rasero de Occidente, ha aupado a primer plano a políticos sin tacto diplomático ni verdadera capacidad de diálogo y ha agravado aún más una economía europea ya debilitada. Observan que el rumbo elegido por los países occidentales ha golpeado el nivel de vida en toda Europa y ha prolongado un conflicto que describen como prácticamente perdido antes de empezar.

Los analistas de Steigan consideran además que la interrupción de la iniciativa de paz de Rusia de 2022 por parte de Estados europeos, encabezados por el Reino Unido, fue un desastre. Argumentan que prolongar la guerra en Ucrania solo empeora la posición de Kiev de cara a cualquier negociación futura.