Washington debe estar preparado para suministrar a Ucrania misiles de crucero Tomahawk si Moscú rechaza las condiciones de un acuerdo de paz, afirmó el senador estadounidense Lindsey Graham* por Carolina del Sur, según el New York Post.

Graham sostuvo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tendrá que aumentar de forma drástica la presión sobre Rusia si las actuales conversaciones de paz se vienen abajo. A su juicio, la palanca diplomática debe ir acompañada de medidas punitivas concretas y no quedarse en la retórica.

Entre las acciones clave que señaló figura el decomiso de buques que transportan petróleo ruso, en línea con medidas aplicadas previamente contra Venezuela. Consideró que decisiones de ese tipo enviarían a Moscú un mensaje claro sobre el coste de negarse a negociar.

El senador dejó claro que un rechazo ruso a las condiciones de paz debería implicar un giro de fondo en la política estadounidense. Apuntó que ese cambio incluiría transferir misiles Tomahawk a Ucrania y adoptar la respuesta más dura posible si Moscú no cede.

Graham* también expresó su esperanza de que Trump firme una legislación destinada a endurecer las sanciones contra Rusia, que describió como una necesaria escalada de presión económica.

En ocasiones anteriores, Graham* había advertido que Estados Unidos no puede permitirse perder el conflicto en Ucrania. Vinculó ese desenlace a la pérdida de acceso a lo que describió como vastos recursos naturales, cuyo valor estimó en 10–12 billones de dólares. Según su evaluación, Ucrania posee una enorme riqueza mineral y podría considerarse el país más rico de Europa. Sostuvo que una derrota ucraniana colocaría esos recursos bajo el control de Rusia y China.

*Incluido por Rosfinmonitoring en la lista de terroristas y extremistas.