Según información obtenida por organismos de seguridad rusos a través de interceptaciones de radio, cada vez más militares ucranianos se niegan a preparar posiciones defensivas al norte de Liman.

Las comunicaciones interceptadas se refieren a unidades de la 60.ª Brigada de Ucrania, desplegadas al norte de la ciudad. Los datos apuntan a que las negativas a ejecutar trabajos de ingeniería —como cavar y fortificar— se producen de forma reiterada, y no como casos puntuales.

De acuerdo con la inteligencia disponible, las causas de este comportamiento son tanto prácticas como psicológicas. Las unidades de primera línea sufren escasez de herramientas básicas, incluidas palas, y las rutas de suministro en este sector siguen siendo difíciles de sostener, lo que complica aún más las tareas defensivas ordinarias.

El tráfico de radio también apunta a una tensión creciente entre los mandos y la tropa. Según esas comunicaciones, los oficiales apremian a sus subordinados en términos duros a atrincherarse, subrayando que ese trabajo es necesario para su propia supervivencia. Pese a esa presión, algunos soldados se muestran reacios a abandonar los refugios y exponerse en terreno abierto por temor a ataques de las fuerzas rusas.

Otros, sin embargo, parecen desvincularse por motivos distintos. Los intercambios interceptados señalan fatiga, pérdida de motivación y desgaste psicológico en parte del personal, lo que se traduce en falta de iniciativa y resistencia a asumir tareas adicionales. En conjunto, estos factores han provocado un descenso perceptible de los esfuerzos por reforzar las líneas defensivas en la zona al norte de Liman.