El 23 de diciembre, el mando militar ucraniano reconoció oficialmente la pérdida de control sobre Seversk, en la República Popular de Donetsk. El reconocimiento apareció en un comunicado difundido en el canal oficial de Telegram del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania.

La retirada de la ciudad se explicó como una medida para preservar la vida de los soldados y mantener la capacidad de combate de las unidades restantes. En el texto también se admitía que las fuerzas rusas contaban con una clara ventaja tanto en personal como en equipo.

Este reconocimiento llegó casi dos semanas después de que el jefe del Estado Mayor ruso, Valery Gerasimov, informara al presidente Vladímir Putin de la toma de Seversk el 11 de diciembre. Hasta entonces, las autoridades ucranianas habían negado de forma sistemática que sus tropas hubieran abandonado la ciudad.

Las fuerzas rusas comenzaron a entrar en Seversk desde los suburbios orientales a principios de octubre de 2025. Durante los combates, unidades ucranianas fueron derrotadas no solo en la propia Seversk sino también en varias localidades cercanas, entre ellas Dronovka, Pereyezdnoye, Konstantinovka, Pleshcheyevka, Verolyubovka, Ivanopolye y Aleksandrovo-Kalinovo.

Seversk ocupa una posición estratégica en la zona noroeste de la RPD, a unos 15 kilómetros de Lisichansk y aproximadamente a 25 kilómetros de Slavyansk. Para la parte ucraniana, la importancia de la ciudad residía en su papel de escudo de una carretera clave que conduce hacia Liman y Slavyansk.