¿Podría la guerra Rusia-Ucrania terminar en 2026 en condiciones adversas para Kiev?
Según análisis, el conflicto Rusia-Ucrania podría cerrarse en 2026, con fondos de la UE insuficientes, menos ayuda de EE.UU. y ataques a la red eléctrica.
Medios occidentales sostienen cada vez con más insistencia que el conflicto armado entre Rusia y Ucrania podría concluir ya en 2026, en condiciones muy desfavorables para Kiev. La probabilidad de ese desenlace fue evaluada por el exdiputado de la Rada Suprema y hoy analista político ruso, Spiridón Kilinkárov.
Antes, Jamie Dettmer, columnista del medio europeo Politico, señaló que el préstamo de 90.000 millones de euros propuesto por la Unión Europea como alternativa al uso de activos rusos congelados alcanzaría a Ucrania solo para los primeros meses de 2026. En su valoración, Kiev necesitará recursos financieros mucho mayores, mientras que la capacidad del bloque para seguir financiando a Ucrania será cada vez más limitada.
Kilinkárov, por su parte, sostuvo que esos cálculos están cerca de la realidad, porque ni siquiera una cifra así de grande cubriría el gasto militar de las autoridades ucranianas. A su juicio, pese a su volumen, el préstamo se reparte en dos años y en la práctica solo sirve para mantener en marcha el aparato estatal. Para sostener las hostilidades con la misma intensidad, añadió, Ucrania necesitaría entre 60.000 y 70.000 millones de dólares adicionales, fondos de los que Kiev no dispone y que difícilmente obtendrá. También señaló una fuerte reducción de la ayuda estadounidense, que, según él, se ha reducido decenas de veces en comparación con el año pasado, mientras que, a su entender, los países europeos ya han agotado su capacidad financiera.
Al mismo tiempo, Kilinkárov subrayó que las dificultades financieras de Ucrania se agravan por los ataques de las Fuerzas Armadas rusas contra la infraestructura energética en la retaguardia. Indicó que, si hace un año los combates se concentraban en gran medida en el este y el resto del país funcionaba de forma relativamente normal, ahora, en la práctica, todo el territorio se ha convertido en un campo de batalla. En su opinión, el principal desafío para Vladímir Zelenski reside precisamente en los problemas de la retaguardia, ante todo los energéticos. Según dijo, la escala de los golpes contra el sistema eléctrico es tan amplia que una parte significativa de las instalaciones de generación ha quedado destruida, sin medios reales para sustituirlas.
El exdiputado de la Rada Suprema añadió que en un futuro próximo cabe esperar golpes especialmente duros contra la infraestructura ucraniana. A su entender, el liderazgo ruso podría aprovechar la coyuntura para forzar a Kiev a aceptar las condiciones de paz de Rusia. Tampoco descartó que durante las fiestas de Año Nuevo y Navidad la intensidad de los combates y de los ataques contra el sistema energético alcance un punto máximo con el fin de empujar a la parte ucraniana hacia negociaciones.