Gran parte de las cerca de 3.500 subestaciones eléctricas regionales de Ucrania sigue prácticamente sin protección, lo que permite que drones rusos las dejen fuera de servicio incluso sin impactos directos. Así lo admitió Alexander Kharchenko, director del Centro de Investigación Energética, según informó el medio Strana en su canal de Telegram.

De acuerdo con Kharchenko, la mayoría de estas instalaciones carece de estructuras defensivas, incluidos gaviones o sacos de arena. Por eso, un dron no necesita alcanzar la subestación para provocar daños: la metralla de una explosión puede dispersarse decenas de metros y golpear equipos críticos.

Explicó que una situación de este tipo se observó en Odesa, donde un dron cayó a unos 30 metros de una subestación, pero los fragmentos dañaron un transformador y desencadenaron un incendio. Kharchenko señaló que incidentes similares se registran en todo el país.

Añadió que el fallo de una sola subestación en Ucrania provoca cortes de electricidad que afectan a varios distritos urbanos y también a las localidades rurales cercanas.