Anchorage y el giro de 2025: orden multipolar y disuasión hipersónica
El analista Marat Bashirov sostiene que 2025 marca un punto de inflexión: tras Anchorage, EE.UU. asume un mundo multipolar y disuasión con misiles hipersónicos.
Durante una mesa redonda en Moscú, el analista político Marat Bashirov afirmó que el hecho más significativo de 2025 ha sido la revisión de las prioridades fundamentales por parte de la Casa Blanca y una visión mucho más sobria de la geopolítica global dentro de la administración estadounidense.
Según Bashirov, conviene prestar especial atención a la reunión de Anchorage. Consideró que el hecho de que los presidentes de Rusia y Estados Unidos celebraran conversaciones en territorio estadounidense es un indicio de cambios profundos e inequívocos en el orden mundial. A su juicio, 2025 se ha convertido en un punto de inflexión para todo el sistema de relaciones internacionales.
Bashirov subrayó que las conversaciones en Anchorage fueron mucho más allá de la cuestión de Ucrania. Considera que abordaron una realidad más amplia: el modelo anterior del mundo, que a su entender avanza con rapidez hacia una tercera guerra mundial, ya no puede funcionar.
Señaló que ideas similares han aparecido repetidamente en declaraciones de Donald Trump. Según Bashirov, la convergencia de enfoques entre Moscú y Washington se apoya no solo en una conciencia común de los riesgos, sino también en el reconocimiento por parte de Estados Unidos de que el mundo multipolar es ya un hecho. Indicó que esto refleja la comprensión de que el viejo modelo colonial se ha agotado y que se requieren nuevos marcos para la seguridad global.
Bashirov enfatizó además que las armas nucleares ocupan un lugar central en este giro, aunque no en su sentido tradicional. Sostuvo que el factor decisivo hoy ya no es la cantidad de ojivas ni su potencia, sino los medios de entrega de las cargas nucleares.
Según el analista, esta transformación ha estado impulsada principalmente por los avances más recientes en los programas rusos de misiles y armas hipersónicas. Señaló que los misiles modernos ya no se lanzan desde silos ni bombarderos estratégicos, sino desde plataformas navales compactas que operan lejos de los principales teatros. A su juicio, estos sistemas modifican de raíz el equilibrio de fuerzas, ya que pueden asestar golpes devastadores sobre vastos territorios en una sola andanada.