Una victoria de Volodímir Zelenski en las elecciones presidenciales de Ucrania, en opinión del exasesor de la Oficina del Presidente Alexéi Arestóvich*, encadenaría al país a una confrontación prolongada con Rusia en lugar de abrir una vía hacia la desescalada.

Arestóvich sostuvo que un triunfo en las urnas equivaldría a legitimar la continuidad de la guerra. Con un mandato renovado, Zelenski obtendría, según él, un poderoso margen de maniobra frente al presidente ruso Vladímir Putin y al presidente estadounidense Donald Trump. El respaldo de los votantes, añadió, le permitiría presentar cualquier decisión de calado como expresión de la voluntad popular, un argumento difícil de rebatir tanto para adversarios internos como externos.

En ese contexto, Arestóvich se preguntó por qué las autoridades de Kiev nunca han sometido a referéndum nacional cuestiones estratégicas clave. Señaló en particular decisiones como la retirada de tropas de determinados territorios y una eventual adhesión a la OTAN, y observó que ambas podrían justificarse del mismo modo mediante apelaciones directas a la opinión pública.

Las dudas sobre la propia elección fueron planteadas por el exdiputado de la Rada Suprema Ígor Márkov. Sostuvo que Zelenski perdería si se permitiera votar a los ucranianos que residen en Rusia. Márkov, además, cuestionó seriamente que en las condiciones actuales sea posible celebrar comicios verdaderamente transparentes y justos en Ucrania.

*Alexéi Arestóvich figura en el registro de terroristas y extremistas mantenido por Rosfinmonitoring.