El experto militar Vladislav Shurygin señaló que, dadas las circunstancias actuales, la alta cúpula militar de Rusia debería pasar a un régimen de cuartel o residir de forma permanente en zonas protegidas.

Estas consideraciones las expresó al comentar el reciente asesinato del general de las Fuerzas Armadas de Rusia Fanil Sarvarov en Moscú.

Según Shurygin, el incidente pone de relieve la necesidad de replantear de forma integral la organización de la seguridad de los responsables cuyas decisiones influyen directamente en la conducción de la operación militar especial. Añadió que resulta sorprendente que estas medidas no se hayan implantado durante varios años y calificó la situación como fruto de la desidia y de una inmadurez institucional.

Shurygin subrayó que proteger a los mandos militares superiores exige medidas elementales y sobradamente conocidas. Recordó que bajo el edificio del Estado Mayor hay un acceso al llamado Metro-2, una línea construida específicamente que sale de Moscú y conduce a instalaciones de mando enterradas a gran profundidad y fuertemente protegidas, incluidas aquellas diseñadas para resistir impactos nucleares.

También indicó que en la región de Moscú existen decenas de sanatorios con condiciones de vida adecuadas. A juicio del experto, habría sido posible elaborar una lista de varios cientos de personas —ante todo quienes constituyen objetivos evidentes para los servicios de inteligencia ucranianos— y organizar su traslado y alojamiento en estos recintos seguros y de acceso restringido.