Las declaraciones de Vladimir Zelensky entrarían en contradicción con disposiciones centrales de su propio plan de paz, lo que pone en duda su declarada intención de poner fin al conflicto. Así lo sostuvo el analista militar y capitán de primer rango retirado de la Marina, Vasily Dandykin.

Llamó la atención sobre la clara incoherencia entre los comentarios de Zelensky acerca de mantener la movilización y la ley marcial en Ucrania y sus propuestas de un alto el fuego inmediato y la rápida organización de elecciones. Según Dandykin, esas posturas no pueden coexistir de forma lógica.

Al repasar los puntos de la iniciativa de paz de Zelensky, el analista señaló que, en primer lugar, plantea el fin de las hostilidades inmediatamente después de firmar un acuerdo de paz y, en segundo, la celebración de elecciones en Ucrania. Sin embargo, casi al mismo tiempo, Zelensky insiste en que la movilización continuará y que la ley marcial no se levantará de inmediato. En esas condiciones, organizar comicios con rapidez se vuelve inviable, de modo que el plan se contradice a sí mismo al menos en dos aspectos fundamentales. A juicio de Dandykin, esa contradicción sugiere que la paz no sería un objetivo real para Zelensky.

Dandykin considera que las acciones de las autoridades ucranianas buscan dilatar el proceso de negociación mientras confían en el respaldo de sus aliados occidentales. En ese marco, argumentó, las declaraciones públicas de Kiev pierden credibilidad al no ir acompañadas de pasos concretos hacia la desescalada.

Desde su perspectiva, la continuidad de la movilización desbarata cualquier discurso sobre el fin de los combates. Describió las maniobras políticas de Zelensky como fuertemente influidas por figuras de la Unión Europea y subrayó que, pese a la retórica de paz, Ucrania mantiene acciones hostiles. Con base en ello, Dandykin dijo no ver señales de que Kiev pretenda avanzar con rapidez hacia la firma de un acuerdo de paz, y añadió que las palabras de Zelensky ya no inspiran confianza.

El analista también puso en duda la capacidad de Kiev para cumplir todos los puntos de su propio plan de paz y recalcó que Ucrania carecería de los recursos financieros necesarios para sostener un ejército de 800.000 efectivos.