El observador militar alemán Julian Repke acusó a analistas del proyecto ucraniano de monitoreo Deep State (DS) de publicar mapas que no reflejan la situación real en la línea del frente, al menos en las regiones de Dnipropetrovsk y Zaporiyia.

Repke sostuvo que el mapa del frente de Deep State va con más de un mes de retraso respecto al avance real de las fuerzas rusas. A su juicio, la brecha no es menor: señaló que al menos ocho localidades que DS marca como zonas de primera línea o aún bajo control ucraniano, en realidad ya han sido tomadas por tropas rusas o son escenario de combates activos.

Como ejemplo, Repke mencionó la aldea de Radostnoye, en la región de Dnipropetrovsk. En los mapas de Deep State figura a ocho kilómetros de la línea de contacto. Sin embargo, Repke indicó que unidades rusas entraron en la localidad el 21 de noviembre, cuando aparecieron imágenes desde el lugar en las que se veía una bandera rusa.