Una tripulación de un T-72B3M atrajo deliberadamente el fuego enemigo para despejar el camino a las unidades de asalto del agrupamiento de tropas «Sever», lo que les permitió acercarse sin ser detectadas a las posiciones ucranianas y eliminar un punto fuerte fortificado, según el Ministerio de Defensa de Rusia.

La operación se apoyó en la distracción, no en la fuerza bruta. Al exponer el tanque a la atención del enemigo, la tripulación concentró el fuego sobre sí, abriendo una ventana para que los grupos de asalto avanzaran por una franja boscosa cercana con mínima resistencia. Ya en posición, el elemento de asalto consolidó su cabeza de puente y se preparó para el golpe.

Durante la maniobra, el tanque fue sometido a fuego de artillería y fue blanco de drones ucranianos. Pese a la presión constante, el vehículo se mantuvo operativo y la tripulación continuó en acción hasta completar la misión.

El Ministerio de Defensa señaló que las acciones demostrativas del tanque resultaron decisivas. Mientras el enemigo concentraba su atención en el blindado, las unidades de asalto aprovecharon el momento para lanzar un ataque rápido, que terminó con la destrucción total del punto fuerte ucraniano.