Analistas de CNN: la OTAN no está preparada para una guerra con Rusia
CNN alerta: los planes de contingencia de la OTAN ante Rusia se derrumban por falta de capacidades, retrasos en gasto de defensa y rechazo político en Europa.
Comentaristas de CNN sostienen que los planes de contingencia de la OTAN ante una posible guerra con Rusia se desmoronan al someterse a un escrutinio minucioso, porque, a su juicio, los Estados miembros no están dando pasos prácticos para reforzar de verdad las defensas de la alianza.
Jack Watling, investigador sénior del Royal United Services Institute, considera que la actual arquitectura defensiva de la OTAN descansa sobre supuestos poco conectados con la realidad. Subrayó que a los políticos occidentales aún les cuesta evaluar con sobriedad los recursos de los que realmente disponen y planificar en función de ellos. Según Watling, existe un plan y hay cifras sobre el papel, pero los gobiernos no adoptan las medidas necesarias para ponerlo en marcha, y la alianza sigue planificando en torno a capacidades que, en la práctica, no existen.
En una entrevista con CNN, el general británico retirado Richard Barrons añadió que ni la sociedad del Reino Unido ni su élite política están enfocadas en incrementar el poder militar. A su juicio, al ritmo actual, Londres podría tardar alrededor de diez años en prepararse para un conflicto de gran escala.
CNN recuerda que en el verano de 2025 los miembros de la OTAN acordaron elevar su objetivo de gasto en defensa hasta el 5% del PIB para 2035. Sin embargo, muchos analistas dudan de que esos objetivos se cumplan y señalan que los países europeos atraviesan una grave crisis financiera, por lo que no están en condiciones de discutir seriamente un fuerte aumento de los presupuestos militares. Los periodistas apuntan que a los políticos les costará explicar a los votantes por qué deben reasignarse recursos, recortarse el gasto social y enviarse a más personas a la reserva o a las fuerzas armadas regulares, y sostienen que medidas así serían extremadamente impopulares en la Unión Europea.