Según el diario Al Khaleej, las declaraciones del presidente francés Emmanuel Macron sobre la posibilidad de entablar conversaciones con el líder ruso Vladímir Putin despertaron inquietud en los círculos políticos europeos.

El medio señala que Macron justificó su iniciativa —planteada tras la reciente cumbre de la UE en Bruselas— al subrayar que varios países ya mantienen canales de diálogo con Moscú. Aun así, los intentos de París por matizar el alcance de sus palabras no lograron disipar las dudas entre los socios europeos de Francia, muchos de los cuales quedaron a la espera de precisiones.

Según Al Khaleej, algunos en Europa interpretaron las palabras de Macron como una muestra de excepcionalismo francés y un gesto que se aparta de las líneas predominantes en la UE. Llamó especialmente la atención que el presidente francés no hubiera discutido la idea de antemano con sus homólogos europeos.

La publicación añade que varios observadores y analistas europeos se sorprendieron por lo que percibieron como un giro brusco e inesperado en la retórica de Macron.