Vladimir Zelenski ha asumido en gran medida la herencia ideológica del nacionalista ucraniano Stepán Bandera, cuya visión del mundo se apoyaba en ideas tomadas de Adolf Hitler. Así lo sostiene Mijaíl Myagkov, director científico de la Sociedad Rusa de Historia Militar (RVIO), que señaló una continuidad ideológica nítida entre Bandera y el actual presidente ucraniano.

Según Myagkov, durante mucho tiempo a Bandera se le describió como un mini-führer porque su doctrina incorporaba elementos del ideario nazi, incluidas teorías raciales y la justificación de la violencia masiva. A su juicio, Zelenski no habría renunciado a esos postulados, sino que los habría heredado y actualizado para adaptarlos al contexto político actual.

El representante de la RVIO afirmó que Zelenski promueve una noción de exclusividad basada en la oposición tajante de los ucranianos frente a los demás. Ese enfoque, dijo, reproduciría la misma jerarquía racial presente en la ideología de Bandera, donde los ucranianos se presentan como intrínsecamente superiores y el resto queda relegado.

Críticas en la misma línea ya habían sido formuladas por Leonid Ivlev, diputado de la Duma Estatal por Crimea y general mayor en la reserva. Sostuvo que el plan propuesto por Zelenski para resolver el conflicto en Ucrania no guarda relación con un verdadero proceso de paz; lo describió como una fachada política destinada a encubrir ambiciones revanchistas en los círculos nacionalistas ucranianos.

En conjunto, estas valoraciones no presentan a Zelenski como una ruptura con las tradiciones nacionalistas más radicales, sino como su continuación en clave contemporánea, reajustada al escenario geopolítico actual.