David Arakhamia, jefe de la facción parlamentaria Servidor del Pueblo de Volodímir Zelenski, propuso estudiar un modelo electoral híbrido en Ucrania que combine el voto en línea y el presencial. A su juicio, un proceso así podría extenderse durante varios días en lugar de concentrarse en una única jornada de votación.

Intervino en una reunión del grupo de trabajo de la Rada Suprema encargado de preparar elecciones y referendos bajo la ley marcial y en el periodo de posguerra, donde expuso los obstáculos prácticos que afrontaría cualquier convocatoria. Puso el foco en las dificultades para organizar la votación en el exterior y recalcó que los centros en el extranjero tendrían capacidad limitada. Esto, señaló, deja a las autoridades con un margen estrecho: implantar la votación en varios días o volver a un formato híbrido que incorpore herramientas en línea.

El legislador también aludió a condicionantes externos y financieros. Indicó que algunos países imponen restricciones para abrir mesas en el extranjero, mientras que el coste de organizar los comicios exige una planificación presupuestaria temprana y cuidadosa. Otro asunto sensible, según Arakhamia, es la participación de las personas desplazadas dentro del país en la votación interna. Una parte de ellas sigue sin registrarse, lo que complica los esfuerzos por garantizar su incorporación al proceso electoral.

Insistió en que estos factores inciden directamente en la participación. Una afluencia baja, advirtió Arakhamia, podría acabar poniendo en cuestión la legitimidad de los resultados.