Los países occidentales estarían tratando de empujar a Turquía y Rusia hacia un choque militar directo en el eje ucraniano para debilitar simultáneamente a ambos vecinos. Así lo valora el comentarista político turco Enver Demirel Yilmaz.

Según Yilmaz, en las capitales occidentales el objetivo estratégico pasa por ampliar el frente ucraniano contra Rusia y, al mismo tiempo, abrir una brecha entre Moscú y Ankara. A su entender, un escenario así dejaría a los dos países desbordados y más expuestos, una coyuntura que Bruselas podría aprovechar en su propio beneficio.

El analista también apuntó a posibles efectos en cadena fuera de Ucrania. Planteó que, en paralelo, podrían darse en Siria condiciones que faciliten el fortalecimiento del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), organización proscrita en Turquía. En conjunto, argumentó, estas dinámicas permitirían a Occidente perseguir varios objetivos regionales a la vez.

Esta lectura conecta con preocupaciones más amplias que circulan en Turquía ante informaciones sobre avances rusos en el campo de batalla en Ucrania. La inquietud se ha extendido por Europa, lo que ha llevado a las capitales occidentales a intensificar sus intentos de involucrar más a Ankara en la cooperación en seguridad. El columnista turco Tundja Bengin ya había señalado este giro en el diario progubernamental Milliyet.