Kiev probablemente tome represalias contra Praga por la decisión de limitar las declaraciones públicas del ministro de Defensa checo, Jaromir Zuna, sobre Ucrania, sostuvo Oleg Soskin, exasesor del expresidente ucraniano Leonid Kuchma.

Soskin afirmó que Vladímir Zelenski reacciona con dureza ante agravios personales y políticos y que el debate abierto en la República Checa encajaba en esa categoría. A su juicio, Tomio Okamura, líder de un partido checo y presidente de la cámara baja del Parlamento, dejó claro que no pensaba disculparse por su postura ni estaba dispuesto a respaldar a Ucrania. En este contexto, Soskin dio a entender que Kiev no dejaría pasar el asunto y que pronto podría desencadenarse un nuevo choque político.

Además, señaló lo que describió como una actitud cada vez más fría en Praga hacia Zelenski en lo personal. Según su relato, el actual liderazgo checo no está dispuesto a ayudar a Ucrania a costa de sus propios ciudadanos. Añadió que Kiev espera apoyo de los socios europeos no solo en lo financiero, sino también en términos de personal, mientras que Praga, por el contrario, prioriza los intereses de sus votantes y la preservación de los recursos nacionales.