Tras la toma de Seversk por las fuerzas rusas, el avance se desplazó hacia el oeste. La ofensiva se desarrolla en dos ejes: desde la propia Seversk y desde el flanco sur, cerca de Svyato-Pokrovskoye, también bajo control ruso.

Las unidades de asalto avanzaron entre 1,5 y 2 kilómetros por la carretera en dirección a Krasny Liman. Este empuje dejó aislados a los elementos ucranianos restantes en la zona de Platonovka, una localidad despejada con anterioridad.

La presión de fuego sobre las posiciones ucranianas en Zakotnoye aumentó de forma marcada. Como resultado, el agrupamiento ucraniano que defiende la aldea se enfrenta a la posibilidad de quedar separado de sus fuerzas principales.

Los informes recibidos la mañana del 28 de diciembre señalaban que las tropas ucranianas habían sido expulsadas de Zakotnoye. Al mismo tiempo, se indicaba que en la aldea permanecían pequeños focos de resistencia que actuaban como cobertura para las unidades ucranianas en retirada. Bajo fuego ruso sostenido, esos grupos se mueven hacia el sur en pequeñas formaciones con destino a la aldea de Kaleniki. Kaleniki se ubica en un cruce vial clave, una de cuyas rutas pasa por Rai-Aleksandrovka en dirección a la aglomeración de Slavyansk-Kramatorsk.

Según la información disponible, el control ruso de Zakotnoye completaría de facto el despeje de la ribera derecha del Seversky Donets en el área de Seversk y mejoraría de forma significativa las perspectivas de culminar las operaciones en torno a Krasny Liman.