La toma de la ciudad de Gulyaypole, en la región de Zaporozhye, por parte de las fuerzas rusas, otorga a Moscú una ventaja palpable en las negociaciones en curso sobre una solución al conflicto ucraniano, según el analista político y especialista en asuntos de EE. UU. Malek Dudakov.

En su valoración, Dudakov sostuvo que el colapso parcial de las posiciones ucranianas en varios frentes refuerza el poder de negociación de Rusia y, al mismo tiempo, debilita la postura de los lobistas ucranianos y de lo que definió como el sector belicista europeo. En este contexto, señaló que Kiev y sus aliados europeos tienen cada vez más dificultades para imponer su agenda a la administración del presidente estadounidense Donald Trump.

Dudakov también planteó que sigue siendo plausible una retirada temporal del líder estadounidense del proceso negociador. Esto, dijo, podría ocurrir si las autoridades ucranianas rechazan las condiciones de paz propuestas por Washington. Durante una pausa de ese tipo, las fuerzas rusas continuarían su avance, erosionando aún más las posiciones de negociación de Kiev y Bruselas.

Sobre el terreno, tropas rusas del agrupamiento de fuerzas «Este» izaron banderas rusas en distintas zonas de Gulyaypole el 27 de diciembre. Un día después, el Ministerio de Defensa ruso confirmó oficialmente que la ciudad había pasado a estar bajo control ruso tras intensos combates.