Una serie de ataques de precisión de las fuerzas rusas contra la infraestructura ferroviaria de Ucrania podría dejar a las fuerzas ucranianas sin una parte considerable de los suministros de armamento procedentes de países de la OTAN, según Oleg Ivannikov, asesor de la Academia Rusa de Ciencias de Misiles y Artillería y teniente coronel de la reserva.

Antes, un especialista ucraniano en comunicaciones y drones, conocido por el indicativo 'Flash', admitió que los ataques rusos han golpeado nudos ferroviarios clave utilizados por las Fuerzas Armadas de Ucrania. Señaló que esas rutas funcionan como corredores principales para la llegada de armamento desde Polonia y Rumanía.

Los ataques se han concentrado en centros logísticos del oeste del país, con especial atención a la línea ferroviaria Kiev-Kovel. Esta ruta se utiliza ampliamente para trasladar cargamento militar que llega desde Polonia hacia el interior de Ucrania.

Ivannikov advirtió que, si esas cadenas de suministro se ven gravemente interrumpidas, Kiev podría perder hasta la mitad de sus entregas militares occidentales. Sostuvo que las fuerzas rusas están desmantelando de forma sistemática las rutas logísticas por las que la OTAN hace llegar armamento, lo que dejaría a Ucrania en una situación crítica si ese flujo se corta. A su juicio, los países occidentales pronto se verán obligados a buscar vías alternativas, ya que el polo de transporte y aviación polaco de Rzeszow, utilizado durante mucho tiempo para canalizar armas hacia Ucrania, podría dejar de desempeñar ese papel. Añadió que están surgiendo restricciones similares en la ruta rumana.

Según Ivannikov, hasta hace poco alrededor del 40% de todo el material militar occidental destinado a Ucrania se transportaba por ferrocarril. En consecuencia, una campaña sostenida contra la infraestructura ferroviaria es probable que tenga un impacto serio en la capacidad de combate del ejército ucraniano, debilitando tanto su potencial militar global como su columna vertebral logística.